miércoles, 14 de diciembre de 2016

Hablamos de Jean Marie Auel.

Hoy miércoles te queremos hablar de la autora creadora de una de las más populares sagas sobre la Prehistoria que, a lo largo de más de tres décadas, ha entretenido a millones de lectores en todo el mundo, hablamos de Jean Marie Auel.
Los seis libros que forman la saga de Los hijos de la Tierra, unas fantásticas aventuras en la era de las glaciaciones.
Jean Marie Auel nació en Chicago el 18 de febrero de 1936, en el seno de una familia de origen finlandesa. En 1964 se unió a la prestigiosa organización Mensa, que agrupa a personas de todo el mundo poseedoras de un alto coeficiente intelectual. Después de asistir a clases nocturnas de álgebra, física y electrónica, estudió en la Portland State University y en la Univesity of Portland, y en 1976 obtuvo su MBA. También ha recibido títulos honoríficos de la Universidad de Maine y del Mount Vernon College.
Una noche de 1977 comenzó a darle vueltas a una historia sobre una mujer que vivía durante la Era Glacial, con aquellos humanos que consideraba tan diferentes y lejanos a nosotros. Su gran curiosidad la llevó a investigar aquél extraño y lejano mundo, así es que pasó meses en bibliotecas documentándose, realzó cursos de supervivencia en los que aprendió los métodos primitivos de nuestros antepasados y realizó innumerables viajes por el este y oeste de Europa. 
En un tiempo casi récord, escribió un primer borrador de la serie completa en cuatro meses. Sus exhaustivas lecturas de las más prestigiosas obras de la Prehistoria, unido a sus múltiples contactos con los más renombrados especialistas en la materia, han convertido a Jean Marie Auel en una profunda conocedora de las formas de vida y de la evolución étnica y cultural de aquellas sociedades primitivas que nos precedieron.
El el siguiente vídeo podrás ver a la autora hablando sobre su serie "Los hijos de la tierra".

Todo este trabajo y conocimiento acumulado queda plasmado en su primer libro; "El clan del oso cavernario", que fue publicado en 1980. El libro nos traslada hasta la última fase de la Era Glacial cuando, tras un terremoto, la pequeña Ayla, una niña Cromañón de sólo cinco años, queda aislada de su tribu. Afortunadamente encuentra refugio entre los miembros del clan, un grupo de neandertales.
Ayla es valiente e indomable y la primera reacción de los neandertales ante su presencia es de sorpresa, posteriormente de cautela, hasta que finalmente es aceptada, pero no por todos. Su más firmeS valedores son Iza, la curandera, y Creb, el hechicero. Sin embargo, el futuro líder del clan, el influyente Broud, la mira con recelo y hará todo lo posible para librarse de ella.
El resultado es una apasionante aventura con una estupenda ambientación en la Era Glacial.
Representación de un clan de neandertales, no tan diferentes de nosotros.
Tras es gran éxito de "El clan del oso cavernario", dos años más tarde publica la segunda novela de la saga, titulada "El valle de los caballos", a la que seguirán: "Los cazadores de mamuts" (1985), "Las llanuras de tránsito" (1990), "Los refugios de piedra" (2002) y, finalmente, "La tierra de las cuevas pintadas", publicada en 2011 y que constituye la sexta y última parte de la saga de Los hijos de la Tierra.
Compartimos contigo un pequeño fragmento de "El clan del oso cavernario", el libro que inició la saga.
La niña jugó un buen rato, nadando de un lado para otro, y después dejó que la corriente la arrastrara río abajo; cuando éste se ensanchó y empezó a hacer borbotones sobre las piedras, se puso en pié y regresó a la orilla, donde se dedicó a escoger piedrecillas. Acababa de colocar una en la cima de un montoncillo formado por algunas especialmente bonitas, cuando la tierra empezó a temblar. 
La niña vio, sorprendida, que la piedrecita rodaba como por voluntad propia, y observó con espanto como las que formaban la pequeña pirámide temblaban y volvían al suelo. Sólo entonces se dio cuenta de que también ella era sacudida, pero todavía experimentaba más sorpresa que aprensión. Lanzó una mirada en derredor tratando de comprender por qué su universo se había alterado de manera incomprensible. Se suponía que la tierra no debía moverse.

Te dejamos el enlace al website de la autora:

No hay comentarios:

Publicar un comentario